domingo, 3 de noviembre de 2013

LONDRES, EL MAYOR PARAÍSO FISCAL

Por Le Monde
Especial para Clarín
iEco, 14/04/2013



La capital británica es la cabeza de una verdadera telaraña de paraísos financieros extraterritoriales situados en colonias o ex colonias de la Corona. La City canaliza el 55% de los depósitos offshore del mundo, según una investigación.

Oficialmente, David Cameron le ha declarado la guerra a la evasión fiscal en el marco de su presidencia del Grupo de los Ocho en el 2013. En apoyo de esta cruzada, el primer ministro británico destaca la reciente firma de un intercambio de datos fiscales entre el Reino Unido, por un lado, Suiza, las islas anglo-normandas y la Isla de Man, por el otro.

Pero en la realidad, la City –término que describe al sector de los servicios financieros radicados en Londres– puede ser considerada como el más grande paraíso fiscal del mundo. La primera plaza financiera de Europa es, por cierto, una plaza financiera “onshore” (localizada). Pero se halla en el centro de una tela de araña de paraísos fiscales “offshore” (extraterritoriales), territorios de la Corona o ex colonias, con nombres que se convirtieron en sinónimos en la historia de las finanzas en las sombras: Islas Caimán, islas anglo-normandas, Isla de Man, Islas Vírgenes británicas, Gibraltar, las Bermudas, Hong Kong, Irlanda, Dubai… Lugares que sirven además como molinetes de capitales que aprovisionan al polo londinense de activos líquidos. El dinero recolectado es manejado por las entidades financieras instaladas en la capital británica.

Según Nicholas Shaxson, autor del libro Treasure Islands (Islas del Tesoro, 2009), dedicado a las plazas financieras extraterritoriales – y uno de los pilares de Tax Justice Network, importante ONG de lucha contra los paraísos fiscales–, en la City había 3,2 billones de dólares de depósitos offshore, lo cual equivale al 55% del total mundial. Y Jersey, Guernesey y la isla de Man (todas dependencias de la Corona) aportan la décima parte de esa cifra.



Gracias a sus centros offshore de tránsito, la City pudo beneficiarse con los petrodólares de Cercano Oriente, así como con los fondos de oligarcas rusos, de armadores griegos, de empresarios indios y chinos, o, más recientemente, de los ricos del sur de Europa que huyen de la crisis del euro.

Para proteger su preeminencia en las finanzas offshore, la City cuenta con tres ventajas clave. Primero, el formidable poder de la City of London Corporation, la autoridad administrativa de la City. El poderío de ese Estado dentro del Estado, autónomo frente al gobierno central, está a la altura de su fortuna y de sus contactos.

“Como centro financiero internacional, cimentado en su tradición secular de gestión del patrimonio, atraemos los fondos de todo el mundo. Desde hace varias décadas, Jersey, Guernesey y otros centros similares nos aportan capitales. Estos molinetes offshore respetan la legislación europea”, declaró recientemente un importante directivo.

Luego, la City puede contar con la experiencia de un ejército de abogados y contadores para elaborar las estructuras financieras offshore que protegen el dinero del alcance del fisco.

Con la ayuda de esa red, la gestión alternativa –hedge funds (fondos especulativos), capital de riesgo y demás–, cuyo centro en el continente europeo es Londres, dispone de entidades adecuadas, llamadas vehículos especiales de inversión, cáscaras vacías que permiten minimizar el impuesto.

La constitución de otra especialidad británica, los trusts, estructuras cuyo beneficiario es desconocido, administrados por un estudio jurídico o de auditoría ubicado en un paraíso fiscal, borra las pistas permitiendo disimular los activos. Jersey, Guernesey y las Islas Caimán son el reino de esas entidades a la vez legales, virtuales e impenetrables.

Finalmente, los paraísos fiscales británicos pueden contar con la discreción de la prensa londinense. Sólo el diario The Guardian , que dio a conocer los DocuLeaks, hace campaña para prohibir este oscuro patio trasero de la Corona. Los demás hacen silencio de radio. La mayoría de los propietarios de diarios tienen sus domicilios en las zonas offshore.